PRONUNCIAMIENTO UNIVERSITARIO EN RESPUESTA A LA DENOMINADA "IDEOLOGÍA DE GÉNERO"

DECLARACIONES FEMESS

Guadalajara Jalisco, 12 de Octubre de 2016

A la opinión pública:

Como complemento de las manifestaciones a las que ha convocado el Frente Nacional por la Familia (FNF) para oponerse a la iniciativa presidencial a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, en diversas declaraciones ha salido a relucir la noción de “ideología de género”. Este término, acuñado por grupos conservadores, forma parte de
una estrategia discursiva que busca confundir a la población sobre los objetivos, la fundamentación y alcances de la perspectiva de género. En virtud de esto y como académicas, académicos, estudiantes universitarios/as y de posgrado e integrantes de la sociedad civil organizada preocupados por contribuir en la generación de un diálogo informado, crítico y fundamentado que abone a la construcción de un país democrático y respetuoso de los derechos humanos, consideramos necesario expresar nuestra posición en torno a este tema.

El FNF emplea el término de ideología de género como parte de una estrategia de descalificación y rechazo hacia los esfuerzos académicos y militantes comprometidos con la igualdad de derechos y oportunidades entre las personas -los cuáles además, son una obligación jurídica en nuestro país dispuesta en nuestra constitución y en los instrumentos internacionales que México ha firmado en materia de derechos humanos.

En este sentido, reconocemos que aunque, efectivamente, la perspectiva de género es una herramienta analítica que busca una clara contribución política en términos de permitir la diversidad de proyectos de vida para todas las personas, sin discriminación, consideramos que en su discurso el FNF lo ha reducido a una pretensión ideológica, carente de fundamentación científica.

La perspectiva de género es un enfoque científico, analítico y metodológico que estudia las diferencias y similitudes presentes en las relaciones, las situaciones y las condiciones en que se desarrollan mujeres y hombres en las sociedades, con la finalidad de generar propuestas que contribuyan a promover relaciones más libres y justas entre las personas. La perspectiva de género, contrariamente a lo que sostienen quienes hablan de la “ideología de género”,
no niega la existencia de diferencias biológicas entre los sexos, sino que cuestiona un discurso que pretende naturalizar las desigualdades sociales entre hombres y mujeres y que se ha constituido como uno de los ejes principales mediante los cuales se articula el ejercicio de poder.

El empleo de este enfoque en la investigación ha logrado demostrar que las creencias socialmente construidas sobre hombres y mujeres generan saldos negativos para unos grupos y positivos para otros y que estos dividendos se entretejen y refuerzan con otras formas de desigualdad como son la pertenencia a un grupo étnico, la condición de
clase, raza, entre muchas otras variables.

Al carecer de un enfoque de género se invisibiliza y se promueve el rechazo a la diversidad de habilidades, anhelos y deseos que habita en las personas bajo el argumento de que contraviene el orden “natural” o “divino”, dejándose de lado toda evidencia científica que demuestra la historicidad y lo específico de esas construcciones sociales. La perspectiva de género posibilita entender que al limitar las personalidades, tareas y roles en pares, que se
suponen únicos y complementarios, pero que a la vez se construyen como jerárquicos e impuestos se coarta el potencial de las personas y se da pie a la reproducción de la discriminación y violencia, particularmente la dirigida contra mujeres por razón de género y contra personas de la diversidad sexual y afectiva.

La perspectiva de género es uno de los ejes transversales que promueven la ONU, la UNESCO, la OIT, Oxfam, el Banco Mundial, Amnistía Internacional entre muchos otros organismos y organizaciones internacionales. Los estudios sobre su incorporación a las políticas y metodologías de trabajo, permiten evidenciar que este enfoque promueve el
desarrollo, contribuye a impulsar la democracia y la universalidad de los derechos humanos, además de ser una herramienta eficaz para construir paz. Desde aquí se entiende la necesidad de recoger este conjunto de principios y conocimientos en la activación de cualquier medida que se oriente a mejorar las condiciones de vida de las personas y
generar nuevas formas de relaciones, más justas y libres de discriminación y violencia.

Por todo lo anterior, consideramos que el discurso del FNF es peligroso y falto de ética, pues utiliza falacias para apelar a los sentimientos y valores de las personas con el fin de infundirles miedo y movilizarlas en pro de sus objetivos y agenda. Este discurso se utiliza para hacer creer a la población que están defendiendo la laicidad que establece la Constitución, cuando, en realidad, se trata de un concepto basado en fundamentalismos religiosos. Estas acciones y su posición no hacen otra cosa más que fomentar la desintegración social, exacerbar la homofobia (lesbo, trans, etc) y hacer caldo de cultivo cultural para los crímenes de odio. Nos parece que ello no cabe ni debe ser permitido
en una sociedad tan lastimada por los feminicidios, las miles desapariciones forzadas y ejecuciones, las desigualdades laborales, salariales y económicas y tantas otras expresiones de discriminación y violencia. Quienes nos hemos dado a la tarea de informarnos sobre los propósitos y alcances de la perspectiva de género pensamos que debemos asumir
una posición contundente de rechazo ante las manipulaciones del FNF e invitamos a la sociedad en general a informarse para participar en la construcción de un diálogo fructífero que nos ayude a sanar el país herido en el que vivimos.

Atentamente:

Elsa Ivette Jiménez Valdez, académica de ITESO;

Mariana Espeleta Olivera, académica de ITESO;

Carmen Díaz Alba, académica de ITESO;

Cinthia Gabriela Ramírez Fernández, académica de ITESO;

Dosia Calderón Maydón, académica de ITESO;

Aldo Partida Rodríguez, académico de ITESO;

Alejandra Maritza Cartagena López, estudiante de la Maestría en Derechos Humanos y Paz, ITESO;

Armando Javier Díaz Camarena, investigador sobre laicidad, género y derechos sexuales;

Resurrección Rodríguez, académica de ITESO;

Sandy Guadalupe Torres Chávez, estudiante de posgrado ITESO;

Daniela Pérez Sandi Fernández, estudiante de la Maestría en Derechos Humanos y Paz;

César Octavio Pérez Verónica, académico de ITESO;

Claudia Guadalupe Arufe Flores, académica de ITESO;

Jorge Narro Monroy, académico de ITESO;

Xóchitl Magdalena Cortés Zambrano, académica de ITESO;

José Manuel del Toro Torres, profesor de asignatura ITESO;

Teresita Morfín López, profesora de ITESO;

David Velasco Yáñez S.J., académico de ITESO;

Gerardo Antonio Aguilera Pérez, académico de ITESO;

Everardo José Fernando Camacho Gutiérrez, académico de ITESO;

Ana Sofía Torres Menchaca, académica de ITESO;

Eugenia Casillas Arista, académica de ITESO;

María Monserrat Thomé Ontiveros, asistente DPES en ITESO;

Ana Fátima López Iturríos, Wikipolítica;

Paola Flores Trujillo Wikipolítica Jalisco;

Claudia Angélica Ramírez, Wikipolítica,

Patricia Sandoval, politóloga, Calle sin Acoso;

Estefanía Peñuelas, estudiante de Derecho,

Diana Palacios, Mujer índigo UDG;

Isabel Jiménez, Comunicación Digital;

Lizeth Zárate, comunicóloga;

Luisa Grijalva, arquitecta;

Izcalli Fuentes, Morena y estudiante UDG;

Susana Ochoa, wikipolítica,

Dolores Delgado Hernández, politóloga por la UDG,

Ana G. González, comunicadora política, Liga Peatonal;

Juan Carlos Castillo Foncerrada, académico de ITESO;

Angélica María Ramos Méndez, académica de ITESO;

VictoriaEugenia Espinosa Cabrera, académica de ITESO;

Luisa María Ramírez López, académica de ITESO, CREAPAZ- Creando una Cultura de Paz A.C;

Martha Olivia Arias Vázquez, académica de ITESO;

Francisco Javier Pérez Chagollán, académico de ITESO;

Cristina Rojas Pulido, académica de ITESO;

Jonathan Lopez Villalvazo, estudiante de la maestría en Derecho Constitucional y argumentación Jurídica;

Alejandrina Quiroz Bonifacio, estudiante de Derecho Constitucional y Argumentación Jurídica;

Sofía Rodríguez Cabrero, académica de ITESO;

David Foust, académico de ITESO.